Estructura metálica y fachada de paneles prefabricados, resuelta sin pilares intermedios.
La planta baja se libera por completo de pilares y de tabiques separadores. La estructura metálica permite salvar la luz de un extremo a otro, de modo que el espacio principal queda continuo y abierto hacia el exterior.
Toda la fachada se resuelve con paneles prefabricados. Además de dar una piel homogénea al volumen, acorta sensiblemente los plazos de obra: buena parte de la envolvente llega al solar ya terminada y solo hay que montarla.
La planta alta vuela sobre la baja y ese voladizo genera el porche de salida al exterior, además de proteger de la radiación solar directa. Los grandes ventanales están orientados para captar las vistas y asegurar la ventilación cruzada y la luz natural.
El lomo cae hacia el sur y el alisio entra del nordeste, castigando la fachada norte. La casa se coloca en consecuencia: da la espalda a ese lado y abre sus huecos principales al contrario, buscando el sol y el abrigo del viento.

